jueves, 19 de febrero de 2026

El saber no ahorra dolor

Desorientado y ciego de oscuridad lo único que puedes sentir es la viscosa e irregular superficie sobre la que estás tirado. Te levantarías o, al menos, te recolocarías a una posición un poco más digna pero te da demasiado miedo despertar algo que no debas así que simplemente aguardas unos instantes con la esperanza bastante poco fundada de que tus ojos se acostumbren y puedas al menos ver lo que te rodea.

Y la esperanza a veces no es traicionera aunque siempre es mentirosa, pues tu cuerpo empieza a reconocer el entorno, desde luego no por los ojos, ni por el tacto o cualquiera de los otros sentidos que permanecen igual de dormidos. Pero aún así sabes dónde estás. Cómo no ibas a saberlo, al final el cuerpo siempre recuerda cuál es su verdadero hogar. Porque está claro que si a algún sitio podemos llamar hogar es al lugar donde siempre vuelves, del que por mucho que corras no puedes huir y al que por mucho que odies nunca podrás olvidar. Quizá algunos podrían identificar mejor una cárcel con ese nombre pero es que a veces la diferencia es tan difusa como irrelevante.

-Sabía que volverías-Oyes claramente, sin poder identificar su origen.-sabía que no podrías sobrevivir lejos de aquí mucho tiempo.-esta segunda vez puedes notar que la voz no viene de ninguna dirección, tus oídos siguen igual de entumecidos pero lo has sentido alto y claro como... ¿como si viniera desde dentro de ti? Es imposible, ¿no?

Decides que es inútil seguir esperando por tus sentidos y, sobre todo, que tu cuerpo ya no está para aguantar en esa posición mucho más tiempo así que intentas levantarte pero lo que antes te parecía viscoso ahora te das cuenta que es más bien pegajoso, tanto que todos tus esfuerzos por incorporarte solo sirven para -probablemente- hacerte ver como el equivalente humano a una tortuga boca arriba. La primera vez que te alegras de que no haya luz y nadie pueda estar contemplando el espectáculo.

-¿Adónde te crees que vas?-la voz vuelve a resonar, esta vez ya tienes claro que viene de tu organismo, aunque no logras identificar la zona.

Derrotado, barajas tus opciones para darte cuenta que son... más bien escasas. Hace tanto tiempo que no estás aquí que ya no recuerdas cómo escapar, de hecho, ni siquiera tienes el recuerdo de haberlo logrado alguna vez. ¿Qué hacer entonces?

-Sé lo que estás pensando.-vuelves a sentir, ya acotando la zona al tronco.-pero no es esa la pregunta correcta.
-¿Y cuál es la pregunta correcta?-por fin te atreves a contestar, todo lo alto y desafiante que puedes.
-No necesitas sabes cómo vas a salir de aquí-responde tu estómago, como si de una mala digestión se tratase.-necesitas saber cómo vas a evitar volver a caer.

miércoles, 30 de abril de 2025

Velocidad

-Ha pasado mucho tiempo
-¿Ah sí? El tiempo es demasiado relativo cuando vas tan deprisa
-¿Y hacia dónde ibas tan deprisa?
-Creo que también iba demasiado deprisa para saberlo

domingo, 21 de mayo de 2023

Alturas

¿Recuerdas cuando íbamos al circo y veías aquellos zancudos tan altos, tan imponentes allá en lo alto y de los que solo podías pensar que cómo eran capaces de andar tan seguros confiando solo en dos trozos de madera?

Pues al final resultó que con los años fuiste elevándote tú también sobre dos pilares. No tenías tanta gracia como aquellos circenses, por supuesto, pero desde luego no sentías vértigo ni miedo sobre ellos. Te sentías en casa en las alturas por mucho que nunca te hubieran gustado.

Hasta que se rompieron.

Al final, como todo en el espectáculo, lo que parecía ser madera firme resulto ser cartón mojado y no pudo sostener tu peso por demasiado tiempo. Y caíste. Y sentiste todo el miedo de golpe. Y lloraste. Y creíste que la caída sería demasiado fuerte para sobrevivir a ella.

Pero no fue así. Dolió, eso por supuesto. Pero en realidad no caíste sobre el suelo. Allí debajo estaba esperándote -siempre lo había estado- un lecho de hojas frescas y mullidas para amortiguar tu caída y acompañarte en tu recuperación.

Y a ratos echarás de menos las alturas, a ratos desearías no haber levantado nunca los pies del suelo. Pero lo que es seguro es que a partir de ahora era tu nuevo hogar.

viernes, 12 de mayo de 2023

Iguales pero diferentes

¿ Cuál es la diferencia entre tú y yo?

¿Qué es lo que te hace tan igual y a mí tan diferente?

¿Por qué somos como dos gotas de agua? Iguales en apariencia, iguales en composición y solo con pequeñas diferencias de forma debido a las condiciones externas pero dos gotas de agua al fin y al cabo. 

Tan iguales como diferentes. Pues tú caes libre por el cielo llevaba por una suave brisa en una tarde de primavera sin querer llegar a tocar el suelo. Mientras yo... no demasiado lejos pero lo suficiente caigo por las alcantarillas, esquivando ratas y excrementos hasta que finalmente me estrelle en un torrente de hermanas olvidadas que se dirigen nadie sabe muy bien adonde.

¿Por qué? Si éramos tan iguales, ¿cómo hemos acabado de formas tan diferentes?

Supongo que es absurdo preguntárselo y lo útil es pensar que al final volveremos a las nubes y tendremos otra oportunidad, pero a veces solo apetece perderse en el fondo del mar.

miércoles, 29 de marzo de 2023

Nada

Lunes, frío y niebla; humedad hasta los huesos. Despertador a las 8AM para levantarse a las 11. Nada.

Martes, sol y nubes; indiferencia hasta la médula. LoL a las 5, just eat a las 10. Nada.

Miércoles, lluvia en la calle por la mañana y lluvia en la cama por la noche. Nada.

Jueves, ni miras por la ventana. Netflix por la tarde, YouTube por la noche. Nada.

Viernes, nublado con algún rayo de sol. Falsa sensación de libertad. Nada

Sábado, llueve por la mañana, sol por la tarde y frío por la noche. Caña a las 7, vodka a las 11. Nada.

Domingo, ¿a quién le importa el cielo? Pasta con tomate a las 5 y arrepentimiento hasta la noche. Nada

lunes, 16 de enero de 2023

No solo de ilusiones vive el hombre

Te acabas de dar cuenta, de golpe y sin previo aviso, de que llevabas un tiempo caminando por un espejismo y no lo sabías. De que pensabas que habías salido del desierto y no era ni siquiera un oasis.


O no lo querías saber.


Porque en el fondo algo siempre te dice que el sol, cuando está, solo te puede quemar.

Que para ti la única forma de caminar es por las sombras, solo y desnudo pero con zapatos de cemento.

Que para ti las cosas buenas únicamente son un suspiro de aire imaginario que sirve para dejarte más ahogado.

Y la verdad, ya no sabes si la ensoñación merece el daño del aterrizaje.

miércoles, 27 de abril de 2022

Aún no

No es turno.

Aún no.


Una veces no te toca y otras no le toca a nadie. 

La ruleta sigue girando pero nunca se para en tu casilla.

Alguna vez te cae el premio de consolación y hasta puedes llevarte el juego del programa a casa. 

Pero nada más.


Tampoco debería extrañarte, tu casilla ni se ve. 

Tus opciones no son ni una fracción de las de los demás. 


Pero tampoco son 0.


Y algún día la ruleta se equivocará